Capitulo 3: Escape de la Muerte

Publicado: 28 de junio de 2012 en Ebook
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Un grito gutural los previno del ataque de uno de los infectados que se encontraba en la salida del estacionamiento, en milésimas de segundo echo a correr en dirección de los chicos

Los ojos inyectados de sangre, las mandíbulas abiertas tensando la piel de las mejillas a un grado sobrehumano, las manos estiradas hacia ellos, la falta de uno de sus dedos en la mano izquierda y la sombra proyectada sobre su cuerpo debido al atardecer completaban el cuadro

Capitulo 3

Escape de la Muerte

-hola yo soy Gustavo y ella es vero, aquel sentado es Abraham- dijo señalando a un chico sentado a la orilla del edificio con la mirada atenta en las calles

-mucho gusto, yo soy Carlos, Jamie y Cholomike

Estas fueron las primeras palabras escuchadas, después de quince agonizantes minutos a la espera de novedades respecto a su huida

El grupo se encontraba en desconcierto, la mayoría miraba en las calles de los alrededores buscando señales de apoyo

Sin embargo, el único movimiento que se veía era el de los infectados agrupándose alrededor de las entradas al campus

El sonido de los gruñidos y gemidos provenientes la calle eran una constante, de vez en cuando se escuchaba el grito desgarrador de una chica o chico, que habría sido encontrado y devorado por sus compañeros previamente infectados

Poco a poco, después del impacto mental, los chicos se presentaban

-ok, somos 21, aquí no podremos resguardarnos mucho tiempo, hay que pensar en hacer algo-comento Josh tomando la iniciativa

El grupo era conformado por seis mujeres, Jamie, Ana, Verónica, Casandra, Stacy y Andrea, y quince hombres, Carlos, Cholomike, Josh, Isaac, Martin, Abraham, Gustavo, David (le gustaba ser llamado por su apellido, Campuzano), Steve, Bryant, Claudio(al que apodaban Pollo), Abraham (al que apodaban Choche), Cerón, Alejandro y Emilio

-pues no creo que ellos nos dejen salir por la buenas, dentro de la escuela hay por lo menos 1000 personas, y a eso le tienes que sumar a los cientos que nos esperan en las calles aledañas-comento Bryant señalando los cuerpos que se movían robóticamente entre las calles aledañas a la escuela

Aquello era realmente desesperanzador, en la avenida Ermita, había cientos de coches varados en mitad de la calle, algunos otros se habían estrellado contra postes y locales en la acera, incluso había un camión de pasajeros volcado, por lo visto se había descarrillado en el puente que cruzaba el Eje 3

Mas a lo lejos, enfocando un poco la vista hacia el centro de la ciudad, se podían apreciar varias fumarolas provenientes de lo que seguramente serian edificios de oficinas y mercados

Por si el caos en la ciudad fuera poco, el cielo se notaba amenazantemente gris, la tormenta que vaticinaba seria solo un problema mas estando a la intemperie

-no podremos quedarnos mucho tiempo aquí, va a empezar a llover y no tenemos con que cubrirnos, no tenemos comida y con el sol que hace por las tardes, pronto moriremos de insolación-comento Bryant tomado de la mano de Cass (Casandra)

-pero con esas cosas ahí fuera, poco podemos hacer- comento Stacy

-yo digo que podemos refugiarnos en algún salón y si no hacemos ruido podríamos pasar desapercibidos-dijo Campuzano

– eso puede ser cierto, sin embargo creo que es un tanto arriesgado- refuto Choche

Entre discusiones sobre si bajar y tratar de refugiarse en alguno de los salones era o no una posibilidad dieron las 6 de la tarde

El grupo quedo, a final de cuentas, dividido en 2, el grupo mas grande, conformado por Jamie, Carlos, Cholomike, Josh, Bryant, pollo, choche, Gustavo, Martin, Abraham, Isaac, Bryant, Cass, Ana y vero, pensaban que bajar les daría mayores posibilidades de sobrevivir

El grupo mas pequeño, conformado por Stacy, Emilio, Steve, Cerón, Alejandro y Andrea, tenían como argumento que en algún momento pasarían helicópteros sobrevolando la zona y los verían en el techo, bajarían al helipuerto y los rescatarían, llevándolos a algún lugar con presencia militar

A Carlos y Cholomike aquello les parecía pensar demasiado positivo, y les parecía preferible morir a manos de la horda de infectados que esperar un milagro en el techo de la escuela

-esta bien, no los podremos obligar a seguirnos, sin embargo les advierto que nosotros bajaremos, tomaremos comida y agua de la cafetería y nos largaremos de aquí lo mas pronto posible, tenemos 2 coches y una camioneta en la cual pensamos escapar antes de que esto se vuelva nuestra tumba-le dio el ultimátum Josh que había tomado la posición de líder

-¡pero no podremos dejarlos así nada mas! Si nosotros sacamos la comida ¿ellos que comerán mientras esperan?- dijo vero

-pues podemos traerles una parte para al menos 2 días, si no llega SU ayuda para entonces, creo que su única oportunidad será salir a buscar mas- dijo Isaac

-decidido, ¡nos largamos ahora mismo!-Dijo Martin con entusiasmo

-pues primero hay que pensar que haremos cuando bajemos de aquí, si no mal recuerdo hay un coche atravesado en la salida del estacionamiento, cientos de zombies dentro y otros cuantos miles fuera, crees que nos dejaran pasar así no’ mas?- comento Isaac

-tiene razón, y como les había comentado, mi opción es irnos a mi casa de Michoacán-dijo Carlos, se volteo a ver al resto del grupo y continuo-tengo una casa allá, esta rodeado de montañas, hay muchos ríos, hay lugares cultivables, y esta alejado de la ciudad, la casa es grande, esta bardeada y mi familia se supone ya se encuentra allá- dijo esto ultimo con un nudo en la garganta

-pues a menos que alguien tenga una mejor opción, yo voy con el, me parece viable-comento Josh

Lentamente y después de meditarlo, la mayoría del grupo cedió ante la idea, aquello era mejor que quedarse en mitad de la ciudad esperando milagros

Treinta minutos después de haber planeado todos los detalles de su escape de aquella tumba, se encontraban bajando la lona hacia el techo del estacionamiento

Solo quedaron rezagados Stacy, Emilio, Cerón y Alejandro siendo los que optaron por esperar apoyo en el techo de la escuela

El grupo mas numeroso había acordado dividirse en tres sub-grupos, uno se encargaría de recolectar víveres de la cafetería, el segundo iría a mover el coche que bloqueaba la salida, el tercero se encargaría de buscar “armas” para defenderse en caso de emergencia

Pronto los equipos se dispersaron para realizar sus respectivas tareas, acordaron verse 15 minutos después en la salida del estacionamiento para partir inmediatamente

6:42 PM

EQUIPO 1: Carlos, Jamie, Cholomike, Josh, Martin, Isaac

Tarea: habilitar la salida del estacionamiento

Jamie e Isaac harían guardia mientras los demás empujaban el coche para permitir el paso de la caravana, buscaron palos, tubos o cualquier cosa que les sirviera para defenderse

Dentro de un Tsuru blanco, que tenía la puerta del conductor y las dos puertas traseras abiertas, encontraron un bat de beisbol, al asomarse Isaac, encontró manchas de sangre en la tapicería de los asientos, así como un chorro de sangre resbalando por la orilla de la puerta

Jamie se encontraba revisando la camioneta que se encontraba en el cajón de a lado, también la encontraron con la puerta del conductor y copiloto abiertas, en cambio, un pequeño manchón en la vestidura del asiento así como la estela de sangre en el piso del estacionamiento evidenciaba el camino recorrido por la persona herida, Jamie temió que la estela sangrienta fuera producto del arrastre, ya que esta llegaba alrededor de diez metros mas allá antes de hacer una curva en el espacio intermedio de dos coches

Mientras tanto Martin, Cholomike, Carlos y Josh, al ser mas corpulentos se encontraban despejando la salida, no solo era un coche, eran 4 los que bloqueaban el paso hacia la reja del estacionamiento, esta se encontraba abierta, lo cual los alarmo, que los infectados entraran mientras ellos se encontraban distraídos era el miedo latente en la mente de los chicos

Mientras movían los coches, no dejaban de evidenciar la masacre que ahí debía haber tenido lugar, los charcos de sangre, las abolladuras en los coches y el terrible descubrimiento de un brazo en el asiento del copiloto en uno de los coches era suficiente para acrecentar el temor

Habían pasado 7 minutos ya y faltaban dos coches más por mover

Un grito gutural los previno del ataque de uno de los infectados que se encontraba en la salida del estacionamiento, en milésimas de segundo echo a correr en dirección de los chicos

Los ojos inyectados de sangre, las mandíbulas abiertas tensando la piel de las mejillas a un grado sobrehumano, las manos estiradas hacia ellos, la falta de uno de sus dedos en la mano izquierda y la sombra proyectada sobre su cuerpo debido al atardecer completaban el cuadro

Cinco metros separaban al infectado de los chicos en el instante en que apareció Isaac asestando un certero golpe con el bat en la cara, a la altura de la nariz, claramente se escucho el chasquido proveniente del cráneo romperse, cayendo desplomado de espaldas 1 metro después debido al impulso de su ultima zancada

Temieron que los infectados cercanos a la zona hubiesen sido advertidos con el grito, permanecieron a la espera

Dos agonizantes minutos después, no había movimiento alguno, continuaron con sus labores

Cinco minutos después la salida estaba despejada, uno a uno fueron acercando la camioneta y los coches a la salida, dejándolos con el motor encendido, las maleteras (cajuelas) abiertas, así como las 4 puertas

Pronto vieron al grupo de los víveres corriendo hacia ellos, llevaban un pequeño carrito de supermercado repleto de latas y paquetes de jugo, detrás de ellos el otro grupo cargaba con varios tubos, algunos cuchillos y una lanza

Segundos después vieron el motivo de la prisa, alrededor de cincuenta infectados seguían a los sobrevivientes, entre la multitud de infectados distinguieron claramente al policía con escopeta entrelazada a su pecho

El grupo se notaba diezmado, llegaron a la caravana, subieron el carrito de super y las armas a la camioneta, repartieron 5 walkie talkie’s entre los coches, entraron rápidamente, inmediatamente arrancaron, justo en la salida observaron la cantidad de daño que el repentino ataque había provocado

Hasta el momento no habían notado el caos que estaba hecho la ciudad, avanzaron entre las calles aledañas al instituto con dificultad, en cada esquina se aglomeraban decenas de infectados, por todos lados había coches varados a mitad de la calle o estampados contra arboles y postes

cuantos somos!- dijo Jamie a través de unos de los radios

-¡Aquí 4!

-¡aquí 3!- se escucho a modo de respuesta

En la caravana viajaban 13 personas, 6 en la camioneta, y 7 repartidas en los coches, faltaban 4 personas de los equipos iniciales

¿Que habría sucedido con ellos? en el escape de la escuela habían perdido a 4 personas, ¿Cuántos mas perderían antes de llegar a “La tierra prometida”? fueron las preguntas que surcaban la mente de Isaac

Testimonio de la devastación

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comentarios
  1. Julio Duran dice:

    En espera del siguiente capitulo!!!

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