Capitulo 1: Odiosa escuela

Publicado: 25 de junio de 2012 en Ebook
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-¡Carlos! ¡Carlos! Corre que se te hará tarde-gritaba su madre entrando a la habitación

Ese día, sábado por la mañana, se veía extrañamente especial, por alguna razón el aire se notaba distinto a otros sábados, el ambiente cargaba con una rara sensación que Carlos no sabia identificar, pronto recordó el porque

Capitulo 1

Odiosa escuela: Presentación

Sábado 7 de Julio del 2012

9:20 AM

CARLOS

-¡Carlos! ¡Carlos! Corre que se te hará tarde-gritaba su madre entrando a la habitación

Ese día, sábado por la mañana, se veía extrañamente especial, por alguna razón el aire se notaba distinto a otros sábados, el ambiente cargaba con una rara sensación que Carlos no sabia identificar, pronto recordó el porque

-Reposición de matemáticas- murmuro Carlos con desdén, mientras se metía de nuevo entre las cobijas alborotadas de su cama

La preparatoria-universidad donde estudiaba Carlos tenia una “política” en contra de la perdida de clases, en primer lugar los maestros deberían tener un 98% de asistencia mínimo a clase para poder ser recontratados al siguiente periodo de clases, solo se aceptaban justificaciones de índole medica, y solo cosas de gran importancia, infecciones contagiosas, accidentes que dejaran al profesor incapaz de caminar o que de alguna forma imposibilitaran la docencia

Claro que no siempre es así, viviendo en una gran ciudad como lo es el Distrito Federal, no se puede exigir algo de lo que nadie tiene control, el tráfico, un choque aquí, lluvias por allá, manifestaciones y cosas de ese tipo eran pan de todos los días para la gente que se transportaba dentro y fuera de la ciudad

Dado esto, existían excepciones a la norma y los maestros no sufrían el despido, mas su sueldo (y tiempo) se veía afectado por esto, por un lado esta las horas descontadas a la quincena y por el otro, debían reponer la clase sin goce de sueldo

Esto no agradaba a los maestros, mucho menos a los alumnos, pero así estaba estipulado en las normas del colegio

Carlos debía asistir a una de estas reposiciones, que por mayoría de votos, quedo el sábado a las 11:00 de la mañana

La escuela tenia también una regla parecida para el caso de los alumnos, ellos tenia un limite de faltas para poder aprobar la materia en cuestión, este limite era proporcional al numero de clases que se impartían de la materia a la semana, esto significaba que si la materia se daba 2 veces a la semana, se tenia un limite de 6 faltas, mientras que las materias de 1 sola clase por semana tenían un limite de 3

Sin embargo, para Carlos la asistencia a dicha clase extra era la diferencia entre repetir la materia y permanecer cuatro meses más, pagando colegiaturas y asistiendo a la escuela por una sola materia  ó aprobarla y poder realizar su tramite a la universidad

Esto debido a sus constantes inasistencias. Escapadas programadas con amigos hacia algún punto de la ciudad donde poder relajarse y disfrutar lo que el tiempo, lugar y circunstancias permitieran

Matemáticas era la clase más difícil por excelencia, al menos para la mayoría de los estudiantes, pero no para Carlos, si bien no destacaba por conocer todos los temas, tenía la virtud de comprender rápidamente y poder aplicar lo aprendido sin apenas ayuda del profesor

Esto le facilitaba las cosas para poder tomar ese tiempo de clases para divertirse sin temor a perder el tema por completo, bastaba con pedirle ayuda a algún listillo dentro de la clase o incluso al profesor las bases del tema, y durante el desarrollo de los ejercicios aprender lo restante

Su madre volvió a entrar en la habitación vociferando

-¡¿que no entiendes?! ¡Que te levantes antes de que te tire agua fría encima!-grito su madre tirando las cobijas al piso

Su madre sabia lo importante de aquella ultima clase, una semana antes le habían llamado para tener una cita con el orientador responsable de su hijo y este le había comentado la problemática que seria faltar a aquella ultima clase

-No pienso tirar mi dinero a la basura 1 cuatrimestre mas, tu bien sabes que últimamente el dinero apenas nos alcanza, ¡Así que te me levantas, y alistas para ir a la escuela!-comento su madre mientras tomaba la toalla tirada en el suelo y se la aventaba en la cara

Seguidamente salió de la habitación para prepararle el desayuno a  Miriam y Miguel, sus hermanos cerrando la puerta tras de si

Carlos tomo unos minutos para salir de su pereza, aquella reposición no podía ser mas molesta, tendría que aguantar 2 horas de clase repetida sobre un tema que había comprendido en 10 minutos, pero del cual los revoltosos del salón no sabían ni el titulo, debido a ello se repasaría antes del ultimo examen parcial y si por si no fuera suficiente se perdería del viaje a Michoacán preparado por su familia a Michoacán, al sur del país

Su abuela tenia una casa allá y pensaban quedarse 2 semanas viajando por dicho estado, si bien no se perdía el viaje completo, no disfrutaría de la comodidad de viajar en la caravana conformada por 3 camionetas de tamaño regular y 2 coches con su familia, perdería ese lujo de poder parar en cualquier estación de gasolina y comprar golosinas, frituras y refrescos al por mayor, de poder estirar las piernas e incluso pasar al sanitario.

Lo cambiaria por un horrible viaje en autobús, donde las únicas golosinas serian un jugo y unas galletas, donde el sanitario se tambaleara con cada vuelta o bache en el camino, donde la única distracción seria la horrible película transmitida por las pequeñas y casi inaudibles pantallas, sufriendo el horrible calor del verano encerrado en el interior, con un barullo de gente de distintas edades, niños gritando y llorando, conversaciones entre señoras que se escuchaba hasta en los coches del carril continuo y demás decepciones

Se baño recordando los balnearios y ríos que visitaban sin falta en cada visita, las aguas termales con temazcal que le esperaban en lo alto de una montaña a 30 minutos en coche de la casa, mientras se vestía recibió un mensaje de su Jamie

Que color prefieres, rojo o negro?-decía el mensaje

Ambos, por qué?- respondió rápidamente Carlos un tanto extrañado por la pregunta

Para los trajes de baño tontito! ; ) – leyó a los 5 minutos en la pantalla del celular

Jamie acompañaría a Carlos en el viaje, solo después de haberse sacrificado el ultimo cuatrimestre para obtener mejores calificaciones y que Carlos hubiese rogado a su madre permitirle ir, haber hablado ambas madres asegurándole la seguridad de su hija, que no los dejaría a solas y cosas por el estilo

ya te quiero ver =L – fue lo único que atino a responder Carlos teniendo en mente el cuerpo semidesnudo de su novia enfundado en un traje de baño muy revelador, aun sabiendo que sus expectativas eran demasiadas, esperaba algo mas sutil debido a la naturaleza tímida de Jamie

Después de terminar de arreglarse y bajar saltando de dos en dos las escaleras rumbo al comedor, eran las 9:50 y el tiempo de recorrido a su escuela rondaba los 50 minutos

Tomo asiento con un vaso de leche y una charola de pan frente a él, comenzó a desayunar mientras su madre le recordaba

-Los boletos son para el camión de las 5 de la tarde, llegaras alrededor de las 10 de la noche a la estación de Ciudad Hidalgo, toma – dijo estirando la mano hacia el- son 200 pesos, suficiente para que coman tu y Jamie, y llegando allá tomen el taxi que los lleve al pueblo

Carlos daba grandes bocados al pan mientras escuchaba

-No quiero tonterías de que perdieron el camión, ¿ok? – enfatizo su madre sabiendo que acostumbraban distraerse entre besos y demás

-si mamá, ya se, me lo has dicho toda la semana- dijo Carlos poniendo el vaso sucio en el fregadero

-que bien que ya sepas, no quiero que se te olvide- dijo su madre terminando la conversación

Carlos tomo su mochila y encamino hacia la puerta de salida, pero se detuvo cuando su madre le dijo

-¿y mi beso de despedida?- dijo levantando la mejilla

-Hay madre, como si no nos fuéramos a ver nunca mas- dijo mientras daba un beso sonoro en la mejilla de su madre

Salió corriendo a tomar el microbús que lo dejaría en el paradero, del cual salía otro microbús que lo dejaría frente a su escuela

Aun sin ánimos entro al aula asignada para aquella horrenda clase extra, sin embargo no podía ocultar su alegría al ver entrar a su compañero de aventuras y mejor amigo, Miguel, mejor conocido como Cholomike, era el quien generalmente lo sacaba de clases para salir en su camioneta a dar un paseo por el sur de la ciudad, ir al cine, a comprar videojuegos, o simplemente pasear

Desde el inicio dudo de su asistencia, ya que, al igual que el, tenia 6 faltas, la diferencia era que a él no le importaba demasiado recursar la materia, era muy despreocupado, le interesaba mas pasarla bien en lo que cabe dentro de la escuela, tenia 18 años y la vida le era fácil, su padre era  dueño de una bodega dentro de la Central de Abastos, hacia constantes viajes a distintos puntos del país, su posición económica era bastante buena y la escuela era mas un requerimiento que un gusto para el, ya que tenia el puesto asegurado como subjefe dentro del negocio familiar

Cholomike era una persona alta, un tanto desgarbada, corpulento debido al tipo de trabajo que requerían en el negocio, pero aun así con unos kilos de mas, de pelo castaño claro y muy rizado

Este al pasar junto al asiento de Carlos lo saludo y empujo la banca hacia delante para poder el sentarse detrás

-¿Que paso man? fue el saludo de Cholomike, dando a Carlos una palmada en la espalda

-pensé que no vendrías-dijo Carlos volteándose sobre la silla

-¿y dejarte solo? ¡Jamás!- dijo riendo Cholomike

Comenzaron a hablar de cosas triviales, sobre lo que harían en Michoacán, y otras tonterías,  a pesar de no poder llevar la camioneta iría de vacaciones con Carlos ya que su padre se lo permitió solo si pasaba al menos la mitad de sus materias con un mínimo de 7

Reprobó 2 de 5, y en las demás saco un promedio de 8, para el eso era un orgullo y sentía que merecía esas vacaciones más que cualquiera de las personas que figuraban en el cuadro de honor escolar con promedios superiores al 9.7 general

Mientras ellos charlaban se empezaron a escuchar gritos en el pasillo

-..erda hazme caso! Que es en este edificio, ¡yo si me fije bien!- se escucho cuando un grupo de 3 chavos se postro frente a la puerta, miraron al interior, el mas robusto y alto de todos, que cargaba un uniforme completo de football americano en un brazo y en el otro una pequeña mochila de la que colgaba un casco bastante gastado con marcas de los golpes recibidos seguramente por otro casco, otro mas delgado pero igual de corpulento con los músculos muy marcados también cargaba con el mismo uniforme para juego, el tercero, muy delgado y alto, casi esquelético,  tenia ropa de skater y un tono pálido en la piel, parecía no haber dormido bien ya que tenia unas marcadas ojeras debajo de los ojos

-¿que materia es aquí?- soltó la pregunta al aire dentro del salón el jugador más delgado

-matemáticas financieras-respondió una chica sentada junto a la puerta

-gracias amor- contesto el para justo después ser jalado hacia el pasillo

-pinche Martin, deja de coquetearle a la niña y vámonos, te dije que no era este edificio, ¡Pendejo!- se escucho mientras los tres se alejaban por el pasillo

-¡tu cállate pinche Josh de mierda!- fue lo ultimo que alcanzo a entender Carlos antes de solo escuchar el murmullo

-¿ellos serán de universidad? – pregunto Cholomike

-creo que no, al parecer también ya van de salida de la prepa, pero no estoy seguro- contesto Carlos

2 horas después la clase terminaba en medio de un desastre total, los revoltosos del salón tenían celulares con la música a todo volumen mientras el profesor terminaba de revisar los ejercicios de algunos chicos antes de dar permiso de salir

Carlos recibió un mensaje en su celular

Donde te veo amor?- era de Jamie, habían quedado de verse a la 1 PM después la clase para ir a comer y luego esperar el camión

en la cafetería– fue la respuesta de Carlos

La cafetería estaba en el edificio de a lado, en la planta baja, Carlos pensaba comer ahí, tenían un menú de comida corrida que incluía un guisado (nada extraordinario) con jugo o agua de sabor y fruta, era lo suficientemente barato y no perderían tiempo buscando donde comer

Quince minutos después se encontraban Cholomike, Jamie y Carlos sentados en una mesa circular platicando amenamente

-hace mucho que los conozco, a ambos, y aun no se como se conocieron ustedes- dijo Cholomike mientras recibía las ordenes de comida y las repartía

-¿como no? Ya van varias veces que te lo contamos- respondió Carlos tomando un bocado de chilaquiles

-no es cierto, nunca me han dicho, ¿verdad que no Jamie?- gesticulo Cholomike antes de introducir una gran cucharada de arroz en su boca

-claro que si, mínimo unas 5, eres muy olvidadizo Cholomike-respondió Jamie tomando una pequeña rebanada de melón

-pues cuéntenmela de nuevo, me da risa su primer encuentro

Jamie se puso notablemente ruborizada ante el comentario

-calla, que no es gracioso, bueno si pero…-

-¡pero nada!- dijo Cholomike aun con un trozo de pechuga de pollo empanizada dentro de la boca

-bueno ya que te quieres divertir, que Carlos te la cuente, a mi me da pena recordarlo- dijo Jamie mientras cortaba un pequeño trozo de bistec

-pues… nos encontramos yo en el 4° cuatri  y ella en el primero, en las rondas de antidoping que realiza la escuela y pues, chocamos en el pasillo cuando yo regresaba del baño con mi muestra y ella salía del baño de niñas…-

-si malditos antidoping’s,  para que quieren mi pipi, podrían mejor sacarme unas gotas de sangre y no hacernos jugar al tiro al blanco con los botecitos- interrumpió Cholomike soltando una gran carcajada

-lo se, el chiste es que ella y yo chocamos y yo derrame mi muestra en el piso por que no había cerrado bien, por poco y la mojo-dijo esto ultimo abrazando a Jamie y dándole un beso en la mejilla

-si, de ahí nos empezamos a conocer y míranos ya 1 año y pico-dijo Jamie devolviéndole el beso

-si tortolos, pero vamos que aun tenemos que llegar a la central de autobuses- interrumpiendo el beso que Jamie y Carlos disfrutaban- llegando allá te la comes, y no solo a besos ¿e?-dijo guiñándole un ojo a Carlos

No pudieron evitar soltar una carcajada los tres al unísono, ante las ocurrencias de su entrañable amigo

Cuando se disponían a salir de la cafetería comenzó a sonar la alarma sísmica de la escuela

-Pero si ni esta temblando- dijo Carlos caminando hacia la salida observando si los ventiladores del techo oscilaban

-no pero quizá es algo grave, mejor les hacemos caso- comento Jamie jalando a Carlos hacia fuera

-da igual, si se cae el edificio yo lo sostengo, ya vez uno que esta bien mamado– comento Cholomike bromeando

-cállate y salgamos- dijo Jamie con una sonrisa ante la ocurrencia

Era claro que no temblaba sin embargo vieron pasar a los señores encargados de la seguridad interna de la escuela (comúnmente llamados Seguritecs) correr hacia el portón que daba a la calle Avena

Los tres amigos caminaron entre la gente recibiendo empujones por todas las direcciones, nadie sabia que pasaba pero se alarmaron mas cuando paso el guardia del área de cajas corriendo con escopeta en mano, según tenían entendido cuidaba el cajero automático y las cajas, siendo el único autorizado para portar una escopeta dentro del plantel

De entre la multitud de gente que acudía al lugar resaltaban las tres figuras de los chicos de football americano, sobresalían sus cabezas sobre la mayoría de los jóvenes, y si no fuera suficiente levantaban el casco con una mano para no perderlo entre la marea de gente que no paraba de llegar desde los tres edificios circundantes

A pesar de ser sábado, la escuela se encontraba bastante poblada, Carlos miro alrededor y pensó, serian unas mil personas, incluyendo a las secretarias maestros y personal de intendencia que se mezclaban entre estudiantes de universidad y otros pocos de preparatoria que acudían por la misma razón que Carlos y Cholomike

El pánico se desato entre la multitud al escuchar las detonaciones provenientes del portón, todos comenzaron a correr hacia el estacionamiento del plantel, al ser un colegio de educación privada, acudían a el muchos jóvenes de familias acomodadas que disfrutaban el lujo de ir a la escuela en auto

Pronto se escucharon decenas de coches encendiendo el motor casi al unísono, para seguidamente escuchar el chirrido de las llantas al dar la cerrada vuelta hacia la salida del estacionamiento

Seguían escuchándose detonaciones de escopeta, mientras Carlos, Jamie y Cholomike corrían hacia las escaleras del estacionamiento esperando subir a la camioneta de Cholomike, pero detuvieron su carrera al escuchar el tronar de algo, se asomaron y vieron a dos automóviles a mitad del camino a la salida parados, al parecer chocaron cuando uno de ellos daba la vuelta sin fijarse

Desecharon la idea de salir de ahí en la camioneta, fue entonces cuando Jamie se dio cuenta de algo que paso inadvertido por los demás, las detonaciones de la escopeta habían cesado

-sea lo que sea, creo que ya lo controlaron- dijo Jamie a ambos chicos

-tienes razón, quizá ya…- Carlos fue interrumpido por el estruendoso sonido de un megáfono

-a toda la población estudiantil se le ordena subir al auditorio, los docentes y personal administrativo deben acudir inmediatamente a la dirección general, repito a toda la población…- rezaba la mujer hablando por el megáfono

Los tres corrieron subiendo las escaleras rumbo al auditorio seguidos por cientos de personas, cuando subieron al tercer piso, en el que se encontraba el auditorio estaban dos Seguritecs con las puertas abiertas de par en par, entraron corriendo, dentro les esperaba la directora del plantel con otro megáfono

estudiantes de preparatoria a mi derecha y los de universidad a la mi izquierda –decía mientras hacia señas con las manos- repliéguense a los muros dejando el centro del auditorio libre, jóvenes que sufran heridas o presenten shock nervioso al fondo– repetía una y otra vez la directora

-¿Heridas? ¿Shock nervioso? ¿Pues que rayos ha pasado?- pensó Carlos

-miren allá- dijo Cholomike señalando a un chico que sangraba abundantemente del brazo izquierdo- ¿y a ese que le paso?- comento señalando a otro joven que se tapaba la cara con una playera totalmente ensangrentada

Jamie tomo de la mano a Carlos con fuerza, mientras este miraba estupefacto como seguía entrando gente con heridas en distintas áreas del cuerpo, algunas mas grande que otras, también llegaban chicas y chicos con la cara pálida y los ojos desorbitados

Pronto reconoció a alguien entre la multitud de gente que continuaba llegando

Era el tal Martin que cargaba a una chica de unos 20 años en brazos al parecer desmayada, tenía una mordida a la altura del antebrazo, y dejaba un rastro de sangre muy notorio en contraste con el azulejo blanco y gris que tapizaba el pasillo de entrada al auditorio

Detrás de él se encontraban Josh y “el flaco” que ayudaban a uno de los Seguritecs a caminar apoyándolo en sus hombros

¿Que tanto había sucedido en el portón? ¿Acaso era un atentado contra la escuela o algo parecido?

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